domingo, 22 de abril de 2018

Aquales: El robot del gancho oxidado.


Portada del juego.
Saludos, nuevamente, queridos lectores. La fiesta de aniversario del blog no se detiene y publicamos otra reseña por tercera semana consecutiva. Profundo, oscuro y atrapante, en esta entrada nos metemos a pilotear otro mecha para sumergirnos en el misterio de ¡Aquales! (Pronunciado “Acuales”, para quienes puedan tener dudas).
Título.
1991, con los mercados de las consolas y computadoras al rojo vivo, Japón estaba en pleno florecimiento de su industria fichinera. La Sharp X68000, una de las computadoras más potentes de la tierra del Sol naciente, captaba a varias third-party jóvenes interesadas en sus increíbles capacidades para probar suerte en la contienda y llevarse una porcioncita de la torta. Una de ellas fue Exact, empresa fundada en 1990, que se hizo devota incondicional del tanque de Sharp hasta su cese de fabricación (y luego absorbida por Sony para volverse la first-party Sony Interactive Entertainment Japan Studio, conocida por la saga Jumping Flash y el primer juego de Ghost in the Shell), su título de lanzamiento en su carrera para la mejor compu de Sharp fue un plataformero de acción al que llamaron Aquales.
Algunos de los proyectiles enemigos son destruibles.
La historia nos lleva al año 2069, un buque inglés llamado Elias Rits desaparece misteriosamente durante la investigación que llevaba a cabo en las profundidaes de la isla Kermadec, entrando en escena el equipo W-0DL con el piloto Frederic Von Nyuya tripulando un poderoso robot de exploración con el objetivo de adentrarse en las profundidades de la isla y descubrir el motivo de la desaparición y el paradero de la tripulación del Elias Rits.
El robot solo se balancea si el lanzamiento de la garra es en sentido diagonal arriba.
El Gameplay es de un plataformero de acción del calibre que vengo mencionando en este especial de aniversario. Como tal, se maneja con los direccionales para avanzar y agacharse, un botón de salto y otro de ataque. El arma convencional de nuestro cacharrito de dos patas de turno es un gancho extensible con gran alcance y mucho poder de daño entre menor sea el rango, haciendo fácil la aniquilación de varios enemigos (e incluso algunos proyectiles) cuando están rodeando al robot, esto además de que la dirección en que se dispara el gancho puede ser modificada mientras pulsamos el direccional deseado al atacar, pudiendo extender el gancho a cualquiera de las 8 direcciones. ¿Y qué sería un gancho sin capacidad de balancearse? Pulsando el botón de salto una segunda vez mientras el fierro andante está en el aire, sacará una versión del gancho especial para sujetarse a los techos y balancearse para llegar a otros lugares al estilo de Bionic Commando. Pero un robot con solo un arma para semejante misión no sería suficiente, asi que, aparte del gancho, contamos con una cuchilla para ataques devastadores a corta distancia, una metralladora para fuego rápido, y un disparo de rebote que se explica solo, todos seleccionables desde un menú que se abre, raramente con el comando abajo+salto+ataque, bastante raro (e incomodo). El objetivo, como es usual, es llegar al final de cada escenario y derrotar al jefe conservando tanta salud y vidas como se pueda. Tampoco pueden faltar los power-ups, que en este juego se presentan en cajas destruibles, desde las infaltables recargas de la barra de salud y vidas extras, hasta un escudo flotante, aumento de capacidad de la barra de salud y un flash de un uso que aniquila a todos los enemigos en pantalla. La curva de dificultad del juego es poderosa pero justa, y al igual que los demás mencionados en esta entrada, este guarda la partida por cada nivel superado.
Hay cajas de items escondidas en varias partes.
Gráficamente el juego presenta un espléndido despliegue de colores. Los personajes tienen un gran detalle y variedad cromática además de movimiento muy fluido, los pisos y paredes han sido perfectamente esculpidos e incluso algunos fondos cuentan con efectos espectaculares (como el del atardecer marítimo del primer nivel que presenta agua en movimiento), las cutscenes no se quedan atrás presentándonos a los personajes que se comunican con el prota a un lujo de detalle que no tiene nada que envidiarle a las series animadas japonesas de la época, moviendo ojos, boca y haciendo una gran cantidad de expresiones a medida que se intensifica el drama de la exploración de Frederic en las cutscenes entre cada nivel, todas presentadas siempre con un asombroso efecto 3D wireframe, nada menos que esperar de las capacidades de la Sharp X68K.
Los power-ups no desaparecen con el tiempo así que podes tomartelo con calma para agarrarlos.
El diseño de niveles es intuitivo y cumple su cometido de usar las mecánicas básicas del juego introduciendo sus propios giros para hacerla variar. Cada nivel es vasto y con muchos lugares que explorar, de vez en cuando es probable perderse pero retomarás el camino lineal del juego hacia la meta en poco tiempo, y lo más probable es que encuentres power-ups muy útiles en dichas desviaciones.
El primer jefe.
La banda sonora es movida y enérgica, con cada track atrapando perfectamente la ambientación y emoción de cada nivel y batalla de jefes (¡Y podes seguir escuchándolo incluso al pausar el juego!), mención aparte para la música de las cutscenes, que, aunque técnicamente es siempre el mismo track, va complementándose conforme avanza la historia alimentando el suspenso de la situación del escuadrón.
No puede decirse del todo lo mismo de los efectos sonoros, algunos están bien y otros…se oyen raro, como el de las explosiones de algunos enemigos.
El menú de armas.
La falta más grande del juego es, posiblemente, la cobertura de la pantalla. Si bien los sprites son grandes y detallados, esto tiene en consecuencia un resentimiento en la cobertura de la cámara, haciendo que no se pueda ver a mucha distancia de donde está el jugador, lo que puede complicar algunas batallas contra jefes y enemigos ya que los ruidos de sus ataques se oyen pero no sabes de donde vienen a veces, y un paso en falso podría costarte caer en ellos y perder algo de la barra de salúd si no vas con cuidado, esto sumado a que los enemigos respawnean fuera de pantalla.
El equipo de rescate en escena con Frederic al medio.
Al final de los créditos del juego, curiosamente (y sin spoilers del mismo) se anuncia que la historia, a pesar de cerrar bien dentro de todo, continuaría en Aquales 2…¿o tal vez no? Lo cierto es que Exact nunca desarrolló la secuela de Aquales que se supone anunció, tal vez por las pocas ventas o la falta de presupuesto, hoy por hoy Exact se convirtió en Sony Interactive Entertainment Japan Studio, así que las posibilidades de un remake o incluso de una continuación, tomando en cuenta la baja popularidad del juego y que este nunca salió de Japón, para bien o para mal, son nulas.
Reporte de la situación.
Si te gustan los plataformeros con acrobacias, exploración y explosiones, no dejes de chequear Aquales, uno de los mejores títulos para la injustamente olvidada pero poderosa Sharp X68000.

domingo, 15 de abril de 2018

Genocide: Operación M.A.S.A.C.R.E.


Flyers promocionales de Genocide.
Buena jornada, lectores del blog, seguimos con todo en este mes festejando el aniversario 5 del blog, con otra reseña dedicada a una pequeña saga de plataformeros de acción de las compus retro. Si, así como lo leen, esta entrada cubrirá no uno, sino DOS juegos de una gran franquicia de ciencia ficción que nos perdimos a causa de su exclusividad japonesa. Destructivo, frío y letal, hoy nos subimos a la cabina de un robot gigante para prevenir el ¡Genocide!
Portada promocional de la versión de Sharp X68000.
Portada de la versión de PC-Engine CD.
Disco de la versión de PC-Engine CD.
1989, con el mercado de las computadoras a todo ritmo en Japón, la producción de juegos para las plataformas que se disputaban el trono de mejor sistema ayudó al florecimiento de varias empresas third-party, una de ellas fue Zoom Incorporated, una empresa fundada en 1988 con base en la ciudad de Sapporo, en el departamento de Hokkaido (mejor conocida por el infame shooter Phalanx, que desarrollarían años más tarde), que, inspirada por el boom de la ciencia ficción iniciado en occidente que eventualmente salpicó a Japón con ejemplos como Akira, Appleseed y Bubblegum Crisis, tomo riendas para crear un plataformero de acción con la ciencia ficción de lo más oscura para aquella época, concibiendo, desarrollando de la mano de Brain Grey y, el 23 de Julio del primer año mencionado, lanzando a la venta, un juego con el siniestro nombre de Genocide para Sharp X68000 y (en 1992) Turbografx CD.
Títulos de las versiones de Sharp X68000 (arriba) y PC-Engine CD (abajo).
La historia del juego nos lleva al año 2230, luego de que la humanidad atravesara una crisis global de recursos por más de 50 años, científicos de todo el planeta lograron crear, luego de un extenso trabajo, una supercomputadora capaz de administrar los recursos mundiales con perfecto orden y traer paz al mundo a la que llamaron Magnetic Extrasensory perception System Incorruptible A-class, abreviada como “M.E.S.I.A.” (guiño al término bíblico de por medio), la paz parecía haber vuelto para el planeta…hasta que un grupo que cuestionó el verdadero fin de Mesia se levantó en armas bajo el nombre de OROPPAS, con el objetivo de corromper a la inteligencia artificial dotándola de conciencia para que, inminentemente, decida destruir a los humanos (a la Skynet, pero con un factor externo influenciando dicha toma de conciencia), es entonces que, para detener a Oroppas y Mesia, los gobiernos del mundo envían a su más poderoso mecha a la misión, el Tracer (nada que ver con la flaca de Overwatch) piloteado por el mejor piloto de entre las filas del ejercito, Ken Ryugasaki, armado con un cuchillo Tramontina laser y asistido por una pequeña Inteligencia Artificial llamada Randy y una mini-robot llamada Betty.
Ken Ryugasaki.
El Tracer.
El gameplay del juego es una especie de mezcla de plataformero con beat’em-up con robots. El Tracer puede caminar con los direccionales, tiene un botón de salto y otro de ataque con su sable laser, con esto como base debe ir derribando enemigos a lo largo de cada pantalla para progresar, llegado un punto, deberá enfrentar generalmente a algún mini-jefe o grupo numeroso de enemigos para que la pantalla siga scrolleando y pueda avanzar, previniendo que su barra de salud se agote (y con ello también sus vidas extra). Ciertos enemigos dejan caer recargas de salud ocasionalmente, no hay power-ups en este juego salvo por las recargas de vida, aunque permiten rellenar la barra varias veces dándole mucha vitalidad al cacharro. Los niveles son bastante lineales, enfocándose más que nada en vencer a las hordas de enemigos sin mucho plataformeo y poco a ningún scrolling vertical.
Cutscene introductoria en las versiones  de Sharp X68000 (arriba) y PC-Engine CD (abajo).
A nivel gráfico el juego está muy bien hecho, los robots y enemigos están bien diseñados pero no tienen mucha variedad de color por cada sprite, incluso el Tracer, lo que lo hace sentir un tanto simple tratándose de un juego para un tanque como la Sharp X68 o la Turbografx-CD, capaces de dar muchos mejores gráficos, aunque quizás es entendible tomando en cuenta que fue un juego desarrollado en las etapas más tempranas de dichos sistemas. Lo que si se nota con elaboración destacable gráficamente son las cutscenes, como es usual.
Tracer deberá acercarse mucho para atacar a veces.
No todos los enemigos son máquinas.
La música es posiblemente uno de los aspectos más remarcables. Aunque sencilla en comparación a otros juegos de la Sharp, pega perfectamente con los contextos de cada nivel y pelea entonando una gran variedad de temas incluso para cada jefe distinto, cosa de la cual no muchos juegos de estas plataformas pueden darse el lujo de presumir.
Agacharse es crucial para evitar ciertos ataques.
Tal vez la parte débil del juego proviene de dos puntos. El primero es el movimiento del Tracer y los enemigos, el Tracer avanza muy rápido, tal vez demasiado, lo que hace que controlar su movimiento en algunas situaciones sea complicado, en cuanto a los enemigos, algunos tienen patrones un tanto erráticos o muy rápidos, haciendo difícil el golpearles especialmente con el rango corto del sable laser. El otro punto débil del mismo es la linealidad, los niveles son solo en scrolling horizontal, propio de un beat’em-up, pero al mezclarlo con un motor plataformero, es como si perdiera propósito ya que en algún punto lo hace sentir monótono de no ser por la variedad de enemigos con diferentes estrategias y patrones de ataque.
Portada y Contraportada de Genocide 2.
Portada y Cartucho de Genocide 2 para la SNES.
Con sus defectos y virtudes (propios de ser uno de los primeros juegos de la empresa y de las plataformas para las que estuvo disponible), Genocide no vendió mal, y su reconocimiento en la tierra del Sol naciente le ameritó el desarrollo de una secuela, fue así como el 7 de Diciembre de 1991, dos años después de su primer entrega, Zoom lanzaba a la venta Genocide 2: Master of the Dark Communion nuevamente para la Sharp X68000.
Sorprendentemente, esta y otras cutscenes más están en inglés, siendo un agasajo para deleitar jugadores occidentales con su historia.
La historia nos situa pocos años después de la guerra contra Oroppas y Mesia, donde una corporación llamada Conex produce robots en masa para ayudar a la humanidad a reconstruir las naciones afectadas por la guerra, sin embargo, Ken Ryugasaki parece descubrir los verdaderos planes siniestros de la corpo para dominar el mundo y se lanza a detenerlos, solo piloteando al Tracer nuevamente, aunque la corporación y sus mentes maestras parecen saber más de él de lo que cree.
Título de la versión de Sharp X68000.
El gameplay para esta entrega fue mucho más pulido y abandona el modelo beat’em-up en favor completamente de la acción plataformera, con niveles más abiertos y mucho más para explorar. El Tracer ahora cuenta con nuevos power-ups que incluyen a Betty como un atacante directo a distancia y mejoras de daño para su sable. Aparte de nuevos enemigos, hay objetos del entorno con los cuales interactuar, algunos de ellos son destruibles y pueden dejar caer power-ups también. Para avanzar en cada área, el Tracer debe derrotar a cierta cantidad de enemigos (indicada en la parte superior izquierda de la pantalla) antes de dirigirse a la puerta final, o de lo contrario esta no se abrirá, lo que en niveles no lineales implica un poco de exploración para encontrar a todos los enemigos.
Ahora cada área tiene una presentación puntualizando cada nivel.
Gráficamente el juego es mucho más pulido en todo sentido, el color general del Tracer ha sido cambiado por un celeste metalizado con entornos y escenarios mucho más detallados, mejores efectos de luces y sombras además de animación más fluida.
El Tracer puede hacer piruetas al saltar pulsando los direccionales en el aire, lo que le puede ayudar a alcanzar ciertos lugares.
La música, si ya era buena esta vez es sobresaliente, si la del primer juego era buena, esta aprovecha mucho mejor el poder del chip de sonido de la Sharp tratando de asemejar el estilo mucho más al power metal que al chiptune. Los efectos de sonido mejoraron también, esta vez incluso añadiendo clips de voces al agarrar los power-ups.
Los super-soldados humanos que disparan a los pies del Tracer son enemigos de lo más molestos.
Otro punto donde el juego mejoró es el reto, vas a perder vidas, y muchas, hasta que logres superar cada fase y jefe, afortunadamente, al igual que su predecesor, Genocide 2 cuenta con guardado automático entre cada nivel, así que esto difícilmente represente un mal punto, aunque Tracer queda mucho mucho tiempo paralizado si le impactan varios enemigos a la vez, lo que puede ser un problema en ciertas ocasiones.
Ambos juegos de Genocide fueron relanzados en 1993 para las computadoras FM Towns de Fujitsu en una compilación titulada Genocide2, informalmente pronunciada como Genocide Square, conteniendo leves mejoras gráficas y de sonido así como escenas FMV como la introducción hecha en increíble stop-motion con figuras de los robots (lo que me deja con la incognita de si existió merchandising de Genocide o si las figuras solo se limitaron a ser producidas para esas escenas) y una dificultad un poco más equilibrada para ambos juegos junto a una opción de configuración de sonido. Esta es la versión más completa y la que más recomiendo. El emulador Unz y Daemon Tools son sus amigos para este objetivo.
El pequeño gran Neco en la presentación del juego en FMV.
Título de Genocide Square.
Menú de Genocide Square.
Genocide 2 contó con aún más adaptaciones que su predecesor, siendo porteado, también, en 1994, a la SNES por los desarrolladores británicos de Bits Studios y publicado por Kemco, aunque con muchos niveles, enemigos y jefes recortados y/o puestos en un orden totalmente distinto, otro detalle es que el uso de Betty depende, en esta versión, de una barra de energía recargable, aparte de la censura característica de los estándares de Nintendo para aquel entonces, lo cual vuelve sorpresivo que conservara el título Genocide, siendo una de las pocas franquicias en tener una precuela que nunca salió para plataformas de la Gran N.
Título de la versión de SNES.
Escena de apertura de la versión de SNES.
Los gráficos son un tanto más grandes aunque menos detallados en esta versión, la cámara también cubre muy poco espacio.
Notas aparte, Genocide 2 también recibió un port a MS-DOS por la empresa coreana Mantra en 1995 basandose en la versión de FM-Towns con la diferencia notoria del uso de música grabada en calidad de CD a diferencia de las versiones anteriores que usaban los chips de sonido de sus respectivas plataformas. Tal vez no es la versión más recomendable (ni la más fácil de conseguir) pero su soundtrack es posiblemente el mejor de entre todas las versiones de esta secuela.
Título de la versión de MS-DOS de Genocide 2, notesé como se cambió el nombre de Zoom arriba por el de Mantra, aparte de la opción extra de Salir a DOS.
Si bien Genocide pasó sin pena ni gloria en el mercado de donde se originó, el juego representó el primer cameo de Neco, la mascota de la empresa Zoom, quien aparece en el FMV de presentación de la empresa en Genocide Square, y que se volvería su ícono hasta protagonizando algunos juegos en el futuro. Los juegos de Genocide tuvieron varios lanzamientos de sus Soundtracks, dos del primer juego (uno standard y otro con pistas remasterizadas), otro del segundo y un relanzamiento de ambos con el Soundtrack de la compilación de Genocide Square, dejando a las versiones de SNES y DOS (lamentablemente) como las únicas sin Bandas Sonoras oficiales.
Wallpaper oficial del primer juego.
Genocide es uno de esos pocos ejemplares del gaming japonés que no requiere conocimiento alguno del idioma para ser disfrutado, saltando por mucho la barrera idiomática. Si estás sediento de robots, explosiones y caos, Genocide te ajusta a tu asiento y te prepara para la más bestial hazaña que un piloto de mechas podría lograr, evitar el exterminio de la humanidad.
Portada de una de las bandas sonoras de Genocide.

sábado, 7 de abril de 2018

Rusty: La hija bastarda del clan Belmont.

Portada del juego.
Muy buenos días, queridos seguidores del blog, cumplimos 5 años y, como ya he prometido, esta será la primer reseña en un especial de 4 reseñas una tras otra esta semana a modo de celebración en lo que será un mini-especial de plataformeros de acción de computadoras retro. Audaz, valiente y sensual, inaugurando este especial, nos ponemos en las encueradas botas de ¡Rusty!
Título y menú.
1993, mientras en el mercado de las consolas continuaba la batalla campal entre Sega y Nintendo en su punto más feroz, el mercado de las computadoras de Japón continuaba con NEC como su indiscutido pilar gracias a su pequeño gran sistema, la PC-98, que aún estaba lejos de ver su ocaso a manos de la siniestra empresa de la ventanita. Si bien NEC contaba con multiples adaptaciones de franquicias famosas a su plataforma, muchas otras grandes empresas third-party como Konami o Sega seguían apostando a las plataformas de su competencia, así, varios clásicos como Castlevania, Metal Gear, Fantasy Zone o Space Harrier, nunca vieron una edición para este sistema. Sin embargo, lejos de representar una desventaja, otras empresas menos conocidas que producían juegos para el tanque de guerra de NEC, tomaron la carencia de exponentes de ciertos géneros en el sistema como una oportunidad para lucirse sacando los suyos propios, exclusivos para esta plataforma, lo que beneficiaría a NEC y a la empresa programadora en cuestión a la vez, una de ellas fue C-Lab, una pequeña empresa de software creada en 1990 y radicada en Tokyo, que venía de desarrollar software para compus de aquella época y ahora probaba suerte con los videojuegos, concibiendo y lanzando a la venta, el 16 de Julio del mencionado año para la PC-98, el que sería su primer gran plataformero, Rusty.
Los villanos hacen su espectacular entrada.
El juego nos relata al principio la historia de Transylvania, tierra que fuera gobernada por un hombre siniestro llamado Monte Carlo con una gran armada de monstruos, quien había sido sellado hace mucho tiempo dada su aparente inmortalidad, pero el sello se ha debilitado con el tiempo y sus temibles criaturas han empezado a reaparecer por todo el lugar, sumándose eso a la desaparición de varias chicas de los pueblos del reino. Ahí entra la heroína, Rusty, llegada a este lugar para investigar lo ocurrido, y armada con su poderoso látigo, se lanza al rescate de la chica y a detener la inminente liberación de Monte Carlo (de la mano de sus seguidores) del lugar donde está sellado.
La heroína armada hasta los dientes.
¿Una temática argumental sospechosamente parecida a Castlevania? Así es, en efecto, podría decirse que, así como Masters of Darkness de la Master System y Game Gear fue la respuesta de Sega a la saga de cazavampiros de Konami que tenía un gran público en las plataformas de Nintendo, Rusty fue la respuesta de NEC a dicha franquicia para su plataforma (aunque no fuera para la consola Turbografx sino para la computadora hogareña de la empresa). Con esto ya podrán darse una idea de en qué dirección va el gameplay ¿verdad? Para el que todavía no lo cazó, el gameplay mimetiza los plataformeros de acción a corta distancia del estilo de Castlevania, Ghost and Goblins, Valis y demás. Rusty es manejada con los direccionales para caminar, un botón de salto y otro de ataque con su látigo, con los cuales debe derrotar a los enemigos para abrirse paso a lo largo de niveles con puzles y demás obstáculos evitando perder salud y, con ello, sus vidas extras (aunque afortunadamente contamos con Continues inagotables en caso de perderlas) todo esto terminando cada nivel dentro del tiempo límite.
Algunas cosas como los techos de las casas, cuevas y demás pueden derrumbarse o explotar espontaneamente, así que se debe avanzar con cuidado.
En dichos lugares, Rusty debe encontrar generalmente una serie de llaves e interruptores para abrir puertas o habilitar pasajes que la conducirán al final de los escenarios con un jefe esperando en la última parte del mismo. A su vez, al destruir enemigos y algunos objetos dispersos en el lugar, estos dejan caer ciertos power-ups para el jugador, desde la clásica recarga de la barra de salud y las vidas extra, añadidores de segundos para el temporizador, armas especiales como hachas que se arrojan en forma de curva en pendiente o dagas que se tiran en línea recta con gran alcance, hasta una barrera de invulnerabilidad temporal e incluso un pequeño halcón que asiste a Rusty atacando a cualquier enemigo cercano a ella (similar al pájaro asistente, Beat, en algunos de los primeros Mega Man), además, Rusty puede dar más de un uso a ciertas armas, como balancearse por caños o ganchos en el techo con ayuda de su látigo o encender antorchas para abrir pasajes.
Quien sea que hizo el juego debe tener cierto gusto por las chicas monstruo.
Gráficamente el juego es impresionante, desde las cutscenes al detalle con el que están hechos los mapas y los tenebrosos enemigos, rebozan de colores vivos, aunque siempre con una tonalidad generalmente oscura y, digamos “rústica” (valga el juego de palabras) para los fondos y niveles dejándonos siempre en el contexto gótico en que se situa la historia del juego sin quitarle a su vez variedad a los escenarios, atravesando desde un pueblo a un cementerio e incluso una cueva con un carro minero. La animación de como se van colorando los escenarios en el mapa está sorprendentemente elaborada y, afortunadamente, puede contemplarse todo lo que quieras hasta que se pulse el botón de acción para iniciar el nivel. Los jefes cumplen con su cometido en el área de diseño y de mecánicas, la mayoría son enormes, bizarros, intimidantes, y tienen patrones desafiantes que deben ser memorizados para salir airosos de la pelea. Al superar cada área se nos recompensa con otra pieza de arte pixelada del juego que muestra a la jovencita rescatada de turno en el nivel hecha con excelso detalle como nos tiene acostumbrados la plataforma más poderosa de NEC. Como dato de color, los niveles finales, desarrollados en un lugar en específico, tienen un estilo de mapeado que les será muy familiar a los fans de estos plataformeros, pero prefiero dejarlos descubrir la agradable sorpresa a ustedes mismos.
El mapa ocupa más que toda la pantalla y a medida que el jugador avance por cada nivel, este irá scrolleando mostrando más del mismo.
El apartado musical es impecable, y sin dudas una de las mejores bandas sonoras ofrecidas en el catálogo de la PC-98, cada pista se adapta y enriquece los contextos de cada escenario con variedad de instrumentos y ritmos que definitivamente te incentivan a seguir jugando y reintentarlo en caso de perder, tal vez hasta solo por seguir escuchando los increíbles temas de fondo. Quizás no se pueda decir lo mismo del apartado de efectos sonoros, pero la calidad de la música ininterrumpida por los mismos compensa esta falencia por si sola.
¿Como hace para no engriparse después de andar bajo la lluvia?
Una de las debilidades más notorias que presenta el juego a simple vista, es el control. Si bien Rusty se mueve y ataca reaccionando de inmediato, su salto no va en pendiente sino en línea recta, osea, si saltas avanzando, la cazavampiros saltará en línea recta diagonal hacia arriba, pausará en el aire y descenderá en diagonal recta hacia abajo (si es que se sigue pulsando el direccional cuando pausa en el aire), lo cual toma algo de tiempo adaptarse y requiere cierta premeditación en algunas partes para evitar peligros innecesarios o una muerte segura ya sea por precipicios o pinchos (si, Rusty también muere automáticamente con los pinchos al estilo Mega Man), pero por suerte el diseño de niveles (de los mejores y más soberbios que hay entre los juegos de esta plataforma) contribuye a hacerlo mucho menos tortuoso la mayoría de las veces. El otro punto débil del juego es que los power-ups se pierden cuando se pierde una vida, lo que en peleas contra jefes puede ser una desventaja ya que en ocasiones, Rusty respawnea justo donde inicia la pelea, dejándole en una posición un tanto más difícil para derrotar a los bicharracos más fuertes, aunque al menos para mi, no fue nada que con un poco de esfuerzo y estrategia no se solucionara si bien se me han dado estos casos de tener que pelear con la prota en su estado base.
El nivel del carro minero es uno de los más frenéticos del juego.
Si bien Rusty nunca salió de Japón, fue muy bien recibido en su tierra natal con miles de copias vendidas entre los devotos de la PC-98 así como buenas críticas de la prensa local nipona dedicada al rubro, y hoy ocupa el top 10 de juegos indispensables de dicha plataforma en los foros de aficionados a la retrocomputación en todo el mundo, sobre todo por no requerir conocimiento alguno sobre el idioma japonés para ser jugado, aunque, para aquellos que estén interesados en conocer la historia del juego más a detalle, un grupo de aficionados llamado 46OkuMen de la comunidad de RomHacking.net hizo un parche con una traducción completa del juego al inglés el año pasado que puede bajarse aquí. En otro dato curioso, aparentemente, pocos años después, Rusty fue relanzado también para las viejas compus Epson PC y para MS-DOS, aunque estas versiones no difieren en nada de la inicial pero si son mucho más difíciles de conseguir.
La temporada de vampiros está abierta.
Si sos un retroaficionado empezando a explorar el catálogo de la PC-98 y buscás un reto no muy difícil de entender o jugar y que te haga pasar un gran rato, Rusty es uno de los juegos que no podés dejar de chequear.